ABURTED FEST: PORTUGALETE SE SALE
Que a estas rubias les encanta un sarao y un viaje, creo que ya lo sabéis todos. Oye, que también nos gusta la naturaleza o quedarnos de tranquis en casa, pero hay tiempo para todo. Así que el sábado pasado, como quien no quiere la cosa y casi por sorpresa, allá que íbamos hacia Portugalete para asistir al Aburted Fest, un minifesti que en principio no sabíamos muy bien de que iba pero en el que disfrutamos como si fuera el día de reyes.
Hubo tiempo para todo, con lo que antes del festi pudimos
tomarnos unos zuritos y unos deliciosos pintxos, que había que esponjar el estómago y
tenerlo preparado para ver tranquilamente a los grupazos que allí se
congregaban.
Y llegamos a la sala Groove contentas y con muchas ganas de música.
En principio pensábamos que todos los grupos iban a ser del mismo rollo, pero nada más alejado de la realidad. Hubo para todos los gustos, y eso es algo que nos encanta, ya que nos permite cambiar un poco y descubrir nuevas bandas que se van a quedar en nuestra vida y en nuestras mentes para siempre.
La noche comenzó con Build Me a Bomb, banda de Portugalete que nos voló la cabeza desde el principio. A nosotras, tan hardcoretas, nos embelesaron con ese rollo tan de hardcore de los 80. Temas cortos e intensos como acostumbra este género y una actitud acorde al estilo, consiguieron que ya desde el comienzo del bolo el público estuviera en la sala y se quedaran a disfrutarlo todo.
Tras ellos, Lodor. Señoras y señores, me quito el sombrero. Ellos demostraron que no hace falta mucho para ser grandes: sólo dos personas, guitarra-voz y batería-voz, que con su sludge- doom nos hicieron volar casi literalmente en un universo de oscuridad y contundencia. Con unos temas densos y desgarradores sin aburrir en ningún momento, Lodor llenaron el escenario de calidad y no podemos estar más agradecidas por ello del gran momento que pasamos.
Turno para Helltzales, de los que ya pude disfrutar en Gijón hace unos meses junto a los amigos Servet. Desde luego, en Bilbao hay calidad. Y ellos lo demostraron tema por tema. Punk rock de calidad, acelerado, con una actitud brutal sobre el escenario y con un vocalista que más que frontman era un espectáculo. Y es que tanta diversión a veces hace que un concierto se haga corto, demasiado. Como guiño personal: gracias por todo.
Pero la noche no acabó aquí, no. Aún quedaban dos bandas por tocar. Y si he dicho que antes nos divertimos, cuando subieron al escenario Catalina Grande Piñón Pequeño, aquello no hizo más que desmadrarse todavía más. Punk fandango, como ellos se describen. ¿Sabéis lo que es ver aparecer al cantante con un mono dorado lleno de tachuelas? Pues ya os podéis imaginar el resto. Una locura todo. Temazos regados de risas y diversión, el vocalista liándola, se bajó del escenario varias veces, se sentó en una silla y empezó a dar vueltas por la sala, tocaron el tema del anuncio Ponche Caballero, mientras el cantante la liaba sus compañeros tocaban Personal Jesus , se quedó en bóxers para los últimos temas… En fin, y creo que me estoy quedando corta en cuanto a liada y diversión. Como ellos dicen, “30 segundos de ambrosía y néctar”.
Ah, esperad, que esto continúa. Llega el turno de Tiparrakers, los más veteranos de todos y los responsables de cerrar un festival hecho con ganas y de forma sobresaliente. Y es que su mezcla de punk rock y rock and roll fue la encargada de poner la guinda a una noche perlada de buen rollo, música y magia.
Muchos encuentros, muchas risas y algún que otro chupito, una chica simpatiquísima repartiendo gominolas… Compañerismo y buen rollo fueron las claves de este festival. En conclusión: Un diez para el Aburted Fest. Esperamos que se repita, quelas rubias allí estaremos.
Si tenéis curiosidad por volver a escuchar o descubrir alguna de estas bandas, los podéis encontrar en sus respectivos bandcamps. Os sorprenderán. Para bien, seguro.
@niunpeloderubias
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