XV+V Vidiago Rock: Viernes

 


Hace muy poquito vivimos unos de los fines de semana más especiales y emotivos desde que comenzamos esta andadura: el Vidiago Rock -casa de Isa- volvía tras 5 años de contratiempos (pandemia incluida).


Tras multitud de reencuentros y saludos, sobre todo por parte de Isa a todos sus conocidos, comenzaban los conciertos de la edición XV+ V de este festival que tanto renombre ha dado la zona oriental de Asturias y del que todo el mundo ha hablado siempre tan bien. Un acontecimiento que, año tras año, ha traído grandes bandas de diversos estilos, en los que primaba el metal y el stoner.


En esta ocasión, y para que no se os haga excesivamente largo, os lo vamos a contar en dos partes comenzando, obviamente, por el viernes.

Para empezar, teníamos a Ritmo Vudú, de los que ya hemos podido disfrutar varias veces pero que, en esta ocasión, sobrepasaron todas nuestras expectativas.


Con su habitual simpatía (o locura, llamadlo como queráis), este power trío nos hizo reír y emocionarnos a trozos, al ser ellos tan parte del festival. 

Con su punk rock garajero con toques setenteros, nos llevaron al delirio con temas como Gengis Khan, Pánico en el autocine y algún tema de su primer disco, mientras su vocalista consiguió hacernos soltar algunas carcajadas con su humor, ingenio y sus divertidísimas letras. Y ojo a los que crecisteis en los 80 y fuisteis alguna vez al cine porque en su último tema del concierto seguro que os sonaría esa melodía que sonaba a veces al bajo (y que no vamos a decir cuál es para que os pique la curiosidad y vayáis a verlos).


Más de una hora que se nos hizo corta y un sonido de diez para una banda que cada vez está tocando en más lugares, así que no tenéis excusa para perdéroslos.

Desde luego, no se puede negar que Ritmo Vudú fueron la elección perfecta para comenzar el festival.

A continuación, Wet Cactus, directos desde Palm Desert... O al menos eso es lo que parecía, ¿verdad?. Pues no, ellos vienen de muy cerquita de Vidiago, concretamente de Torrelavega. 



Tal vez cuando comenzaron su camino musical estuvieran hartos de tanta lluvia del norte y eso les hiciera decantarse por ese sonido stoner tan característico del desierto de Mojave, donde "nacieron" bandas como Kyuss. Suponemos que de ahí su nombre, Wet Cactus.

Al más puro estilo (sobre todo físicamente) Fu Manchu (banda que nos ha encantado siempre y a la que yo concretamente siempre recordaré tocando mientras comenzaba el apocalipsis en Festimad 2005), los cactus mojados dejaron también el listón muy alto. 




Se les notaban esas influencias de las bandas más míticas del stoner, pero con su propio toque personal, lo que les ha hecho llegar muy lejos musicalmente hablando.

Un buen rato en el que pudimos sumergirnos en una atmósfera mágica de los riffs lentos y ritmos magnéticos que caracterizan su estilo musical.

Pocas posibilidades habíamos tenido de ver a los cántabros en directo ya que se prodigan más fuera de la península, y en festivales como el Desert Fest de Londres son ya casi indispensables.

Así que tuvimos la suerte de poder saborear un bolazo de esos que dejan huella, y donde pudimos zambullirnos de pleno en su último trabajo, "Magma Tres". Otro gran concierto que nos llevamos para la saca.

Llega el momento de Cápsula, trío afincado en Bilbao y una de los conciertos más esperados del festival y de la tarde/noche del viernes. Y no es para menos, ya que nos encontramos entre unas las bandas más prolíficas y veteranas en el mundo del rock. Con un nombre derivado de uno de los temas más famosos de David Bowie, y desde 1998 en su Argentina natal, Cápsula se mudan a Europa donde comienzan a tener éxito en los circuitos underground. 


Después de haber tocado con grandes leyendas en giras que les han llevado por casi todo el globo, no podemos estar más felices de tener la oportunidad y el honor de verlos en Vidiago.

Y es que esa mezcla de estilos y subgéneros dentro del rock alternativo, psicodélico, punk y glam les han hecho triunfar de tal manera que recordaremos este concierto para siempre. 


No sólo eso, sino que además de dar un bolazo, tenemos que insistir siempre en cuanto nos gusta ver a mujeres en el escenario, sobre todo mujeres con tanto talento y actitud y en especial tocando  (ambos) con esa sonrisa que nos iluminaba a una noche tan especial.

Y como colofón de la noche, que tuviéramos la oportunidad de escuchar tres temas nuevos recién salidos del horno, fue toda una sorpresa y un honor. 


Poco más se puede decir de Cápsula con palabras. Esas sensaciones se viven escuchándolos y viviéndolos en directo, así que os animamos a todos a hacerlo. No os van a defraudar.

Esto se acaba, y tristemente con una despedida. Llega la última (penúltima) Misiva. Los asturianos se retiran, nos dejan, lo que nos entristece infinitamente. Pero quisieron hacerlo por todo lo alto, ofreciéndonos un concierto inolvidable.



Desde 2010 y con ocho discos en su haber, los de Grao  nos han hecho saltar, bailar y emocionarnos durante todos estos años, y en una noche como ésta, reír y llorar a partes iguales.



Pocos grupos (o casi ninguno) nos han deleitado con punk rock en asturiano, y tal vez eso nos hará echarlos aún más de menos. Nos ofrecieron todos sus temazos, diversión, emotividad y nos hicieron sentir un pinchazo en el pecho ante su inminente marcha. Pero siempre dejando ese buen sabor de boca al que nos tienen acostumbradxs. 





Nos será muy difícil superar este concierto y sobre todo una noche como esta en la que tantos sentimientos afloraron y en la que tanto reencuentros ocurrieron.

Hasta aquí la jornada del viernes, tan maravillosa que no sabíamos si podría ser superada por la del sábado, y de la que os hablaremos en un par de días. 

Nosotras aún la estamos asimilando. 

@niunpeloderubias 

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